- Infecciones: Son ocasionadas por virus, bacterias o parásitos, y se transmiten a través de las gotitas de saliva al toser o estornudar.
- Exposición a agentes irritantes: Como el humo del tabaco, la contaminación del aire, el radón, el asbesto, el polvo y los productos químicos.
- Hábitos de estilo de vida: Fumar, consumir drogas o alcohol puede aumentar el riesgo de sufrir una enfermedad respiratoria.
- GenéticaEn algunos casos, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) puede ser causada por un trastorno genético.
Algunas enfermedades respiratorias son: Asma, EPOC, Fibrosis pulmonar, Neumonía, Cáncer de pulmón. Para prevenir las enfermedades respiratorias, se recomienda:
- No fumar y mantener los ambientes libres de humo.
- No automedicarse ni usar remedios caseros.
- Cubrirse la boca al toser o estornudar con un pañuelo descartable o con el pliegue del codo
El tratamiento de las enfermedades respiratorias depende del tipo de enfermedad y del diagnóstico. Algunos de los tratamientos que se pueden aplicar son:
- Medicamentos: Antibióticos, antivirales, antiinflamatorios, broncodilatadores, antihistamínicos, analgésicos, antipiréticos y calmantes
- Oxigenoterapia: Suministra oxígeno para respirar a través de tubos nasales, máscara facial o tubo traqueal
- Rehabilitación pulmonar: Programa supervisado que incluye entrenamiento físico, educación médica y técnicas de respiración
- Cirugía: En casos de rinosinusitis, amigdalitis, cáncer, abscesos, tumores, neumotórax o fibrosis
- Trasplante pulmonar: Se realiza para mejorar la calidad de vida y prolongar la expectativa de vida de las personas con afecciones pulmonares crónicas graves
En el caso de virus respiratorios como la influenza o COVID-19, el tratamiento se debe iniciar a los pocos días de la aparición de los síntomas para aliviarlos y reducir la duración de la enfermedad. Para evitar y tratar las enfermedades respiratorias, se recomienda:
- Uso de cubrebocas.
- Usar toallas de papel para contener las secreciones respiratorias
- Lavarse las manos con agua y jabón después de estar en contacto con secreciones respiratorias